miércoles, 1 de marzo de 2017

En refutación de la falacia de “gato blanco o gato negro”









En refutación de la falacia de “gato blanco o gato negro”


El siguiente artículo ha sido escrito por Chin Chi-po y publicado en “Pekín Informa“, nº16, 21 de abril de 1976.

En la lucha por contragolpear el viento derechista destinado a revocar los veredictos justos, el Presidente Mao ha desenmascarado y criticado penetrantemente la naturaleza de Teng Siao-ping, seguidor del camino capitalista reacio a corregirse, que negaba tomar como clave la lucha de clases y practicaba el revisionismo. El Presidente Mao ha señalado: “Esta persona no se empeña en la lucha de clases; nunca ha mencionado esta clave. Sigue todavía con su ‘gato blanco o gato negro’, sin hacer distinción entre el imperialismo y el marxismo“. Estudiar a conciencia esta importante instrucción del Presidente Mao, criticar a fondo la reaccionaria falacia de “gato blanco o gato negro” y trazar una clara línea demarcatoria entre el marxismo y el revisionismo y entre el socialismo por una parte y el capitalismo y el imperialismo por la otra, es de enorme significación para que nos adhiramos a la línea fundamental del Partido y llevemos hasta el fin la revolución socialista.
 
El fondo de la aparición del absurdo “gato blanco o gato negro” y su esencia

imagesLa reaccionaria falacia de “un gato, blanco o negro, es bueno con tal que cace ratones” apareció en 1961. En aquel tiempo, debido al sabotaje de la renegada camarilla soviética de Jruschov y a las graves calamidades naturales, China se encontraba con dificultades económicas temporales, y la lucha entre las dos clases, los dos caminos y las dos líneas era muy aguda y enconada. Los enemigos de clase de dentro y fuera del país, que se sentían regocijados por nuestras dificultades temporales, nos calumniaban diciendo que la economía china se hallaba “al borde del colapso” y creían que la China socialista se arruinaría pronto. Cantando a coro con ellos, los cabecillas de la linea revisionista dentro de nuestro Partido hicieron todo lo posible por distorsionar la causa real de esas dificultades temporales atribuyéndola al sistema socialista y a la linea, principios y medidas politicas del Partido, sin mencionar en absoluto el sabotaje del revisionismo soviético ni las graves calamidades naturales. Hicieron una valoración errónea de la situación y, pensando que ya estaba en sazón la oportunidad de restaurar el capitalismo, lanzaron furiosos ataques contra el socialismo. El renegado agente enemigo y vendeobreros Liu Shao-chi se desgañitó gritando que “la industria debe retroceder hasta un grado suficiente y la agricultura también debe hacer lo mismo. Esto incluye fijar las cuotas de producción en base a la familia campesina y trabajar individualmente“. También pregonó celosamente que entre los diversos tipos de relaciones de producción en el mundo, “debemos escoger uno que pueda elevar la producción”. Lo que intentaba realmente era restaurar las relaciones de producción capitalistas. Fue en estas circunstancias que Teng Siao-ping salió ala palestra para preconizar con gran fervor su “gato blanco o gato negro”. Temiendo que la gente no lo entendiera explicó: “iCuál tipo de relaciones de producción es mejor? Parece que tenemos que tomar esta actitud: adoptar en cualquier lugar cualquier tipo que facilite la restauración y el desarrollo de la producción“. Dijo además: “También se permite el trabajo individual siempre que aumente la producción“. Evidentemente, a sus ojos, el sistema socialista ya no sirve y no es capaz de “cazar ratones“‘ mientras el sistema capitalista es bueno porque puede hacerlo. Se esforzó al máximo por convertir la economía colectiva en individual y desviar del camino socialista a la Nueva China para conducirla de nuevo al capitalista.
¿Cuál es mejor, el socialismo o el capitalismo? ¿Adónde va China? Esta es una cuestión que quedó muy clara desde hace mucho tiempo. El Presidente Mao señaló en términos explícitos: “El presente sistema social de nuestro país es muy superior al de antaño. Si no fuera así, el viejo sistema no hubiera sido derrocado y no hubiera podido instituirse el nuevo. Cuando se dice que las relaciones de producción socialistas son más apropiadas que las relaciones de producción de la vieja época para el desarrollo de las fuerzas productivas, se quiere decir que aquéllas permiten a las fuerzas productivas desarrollarse a un ritmo sin precedentes en la vieja sociedad“. (“Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo“.) En aquella época China se encontraba con dificultades económicas temporales, pero se trataba meramente de dificultades en el camino de avance y pudimos superarlas apoyándonos en la dirección del Partido, en la iniciativa de las masas y en el propio sistema socialista. Bajo la guía de la línea revolucionaria proletaria del Presidente Mao, nuestro Partido y todo el pueblo persistieron en tomar como clave la lucha de clases, criticaron el revisionismo y el capitalismo, se adhirieron a la política de independencia y autosostenimiento, fortalecieron y consolidaron el sistema socialista bajo la dictadura del proletariado, dieron nuevos pasos para llevar a cabo las diversas medidas políticas del Partido en el campo y consolidaron la economía colectiva basada en el sistema de propiedad a tres niveles en la comuna popular, con el equipo de producción como base. Como resultado, se puso en mayor juego el entusiasmo de las masas por el socialismo, se restauró y se desarrolló rápidamente la economía nacional y empezó a mejorar pronto la situación. Desde entonces, China ha obtenido buenas cosechas durante 14 años consecutivo, nuestra industria también ha venido prosperando de dia en día. ¿No muestra este hecho histórico que, comparado con el sistema capitalista, el socialista tiene encerrada una grande e inigualable fuerza? ¿No constituye esto una poderosa crítica y repudio a la falacia de “gato blanco o gato negro” que niega el socialismo y aboga por el capitalismo? Los hechos han testificado elocuentemente que “sólo el socialismo puede salvar a China“. (Mao Tse-tung: “Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo“.) Si hubiéramos actuado de acuerdo con lo propuesto por Teng Siao-ping, dejando que todos los “gatos blancos y negros“, capitalistas salieran para entregarse al trabajo individual y a las especulaciones y empeñarse en la libertad de empresas privadas, nuestra economía colectiva socialista se habría desintegrado, nuestra causa socialista se habría echado a perder y nuestro Estado de dictadura del proletariado se habría convertido en uno de dictadura de la burguesía. Entonces, la restauración capitalista, tal como ocurrió en la URSS, se habría realizado en nuestro país. El pueblo chino nunca puede permitirlo. Sólo podemos avanzar, y no retroceder; sólo podemos tomar el camino socialista y no el capitalista.

 “Tomar las tres instrucciones cómo clave” es la continuación y el desarrollo de la sofistería de “gato blanco o gato negro”

En la Gran Revolución Cultural Proletaria, la falacia de “gato blanco o gato negro” ha sido criticada seriamente por las masas revolucionarias. Teng Siao-ping reconoció de palabra que esta falacia era “errónea” y prometió “enmendarse“. Pero, ¿corrigió realmente sus errores? No. Tan pronto como retornó al puesto de trabajo, volvió a las andadas. Redobló sus esfuerzos por vender su baratija de “gato blanco o gato negro” y persistió en seguir el camino capitalista. Su cocinado programa revisionista de “tomar las tres instrucciones como clave” es la continuación y el desarrollo de su “gato blanco o gato negro“. Echando por la borda la lucha de clases, el eslabón clave, ha negado el hecho objetivo de que en la sociedad socialista existen las clases y la lucha de clases, y ha propagado la teoría de la extinción de la lucha de clases. De hecho, lo que él ha tratado de hacer es “extinguir” la lucha librada por el proletariado contra la burguesía e incitar a ésta a lanzar ataques contra aquél.


thAdemás, Teng Siao-ping ha difundido muchas otras afirmaciones extravagantes y absurdas semejantes, en un vano intento de reemplazar en todos los terrenos la linea revolucionaria proletaria del Presidente Mao con una revisionista. Dijo sin tapujos que “ser experto sin conciencia socialista es beneficioso para la República Popular China” y que “esto debe ser fomentado y elogiado“. Bajo su instigación, salieron a la luz numerosos absurdos, tales como “no importa si es línea negra o roja, con tal que prepare personas calificadas y rinda productos“. Ser rojo y calificado o ser experto sin conciencia socialista es una cuestión de cuál camino debemos tomar: el socialista o el capitalista. Sólo persistiendo en seguir el camino socialista e integrándose firmemente con los obreros y campesinos para convertirse en rojo y calificado, puede un intelectual contribuir a la revolución y construcción socialistas. Aquellos intelectuales que se obstinan en seguir el camino capitalista, por muy “expertos” que sean, no benefician a nuestro Estado socialista de dictadura del proletariado, sino lo dañan. Justamente como el Presidente Mao ha dicho, a estas personas “no les gusta nuestro Estado de dictadura del proletariado y suspiran por la vieja sociedad. Cada vez que se les presenta la oportunidad, crean problemas en un intento de derribar al Partido Comunista y reestablecer la vieja China. Entre el camino proletario y el burgués, entre el camino socialista y el capitalista, esta gente, obstinadamente, elige seguir el último“. (“Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda“.) ¿No corresponde esto totalmente a la realidad? En 1957, algunos derechistas en las círculos culturales, educacionales, científicos y técnicos cayeron en el pantano antipartido y antisocialista por haber seguido el camino de ser expertos sin conciencia socialista. Estas personas fueron la base social e instrumentos para Liu Shao-chi y compañía en su tentativa por restaurar el capitalismo. Si eran útiles para algo, lo eran sólo para la restauración del capitalismo y la subversión de la dictadura del proletariado. Templados en la Gran Revolución Cultural Proletaria, la abrumadora mayoría de los intelectuales en nuestro país han progresado en diferentes grados. Están dispuestos a trabajar por el socialismo e integrarse con los obreros y campesinos, pero conservan en sus mentes muchas viejas ideas burguesas y necesitan remodelar de continuo su concepción del mundo. En 1957 el Presidente Mao dijo: “Esperamos que éstos [los intelectuales] sigan avanzando y que, en el curso de su trabajo y estudio, vayan adquiriendo gradualmente una concepción comunista dei mundo, adquiriendo paso a paso una comprensión mayor del marxismo-leninismo, e identificándose poco a poco con los obreros y campesinos. Esperamos que no se detengan a medio camino, y que menos aún retrocedan, pues el retroceso no les ofrece futuro alguno“. (“Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo“.) Cuando un creciente número de intelectuales marchaban hacia la meta de “rojo y calificado” siguiendo la enseñanza del Presidente Mao, Teng Siao-ping predicó que es “provechoso” dedicarse sólo a la habilidad profesional y desatender la política proletaria. Al pregonarlo, se oponía en realidad a la política del Partido de ayudar a los intelectuales en la remodelación de su concepción del mundo e intentaba hacer retroceder a los intelectuales que deseaban progresar, para que siguieran de nuevo el viejo camino revisionista de antes de la Gran Revolución Cultural Proletaria y le sirvieran de instrumento para restaurar el capitalismo. ¡Qué maligno designio!
Teng Siao-ping también murmuraba sin cesar que se debe “poner el ‘atreverse’ por encima de todo” y “dar prominencia a la palabra ‘atreverse’ “. Aquí no dice nada sobre a qué clase debemos servir, qué camino debemos seguir ni qué línea debemos aplicar. Para él, quien se atreve a actuar es laudable. Esto, en esencia, es otra versión de su “gato blanco o gato negro“. En la sociedad de clases, todas las palabras relacionadas con “atreverse” tienen un significado concreto y no existe ninguna en abstracto y por encima de las clases. Lo que nosotros fomentamos es el intrépido espíritu revolucionario del proletariado: “Podemos tomar al brazo la Luna en el Noveno Cielo y atrapar tortugas en lo hondo de los Cinco Mares“. En nuestra lucha por la realización del comunismo, no debemos temer a ningún enemigo poderoso ni a ninguna dificultad y peligro; debemos atrevemos a luchar a triunfar, a ir contra la corriente, a romper todos los órdenes viejos y a construir un mundo nuevo. Pero Teng Siao-ping abogó con gran entusiasmo por “poner el ‘atreverse’ por encima de todo” y “ser resuelto y trabajar duro sin preocuparse de su propia vida“. ¿Qué propósito perseguía realmente cuando quería trabajar duro? Quería instigar al puñado de dirigentes seguidores del camino capitalista reacios a corregirse a medir fuerzas con el proletariado “sin preocuparse de su propia vida” y a atreverse a practicar el revisionismo y restaurar el capitalismo. Debido a que seguir el camino socialista corresponde a las aspiraciones del pueblo, y los seguidores del camino capitalista se encontraban muy aislados, algunos que deseaban revocar los veredictos justos y restaurar el capitalismo no osaban hacerlo. Sabiendo perfectamente lo que ellos pensaban, Teng Siao-ping hizo todo lo posible por llamar a “poner el ‘atreverse’ por encima de todo“, con el fin de infundirles aliento e incitarles a levantar el viento revocatorio derechista, revocar los veredictos justos sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria y ajustarle las cuentas.
 
Una versión revisada de la filosofía prágmatica burguesa

Aunque no se trata de filosofía, la falacia de “gato blanco o gato negro” de Teng Siao-ping, seguidor del camino capitalista reacio a corregirse, implica la importante cuestión de la teoría del conocimiento: cuál es el criterio objetivo para juzgar una verdad. La sofistería de “cualquier gato que cace ratones es bueno” no es otra cosa que una versión revisada de la tristemente famosa filosofía pragmática burguesa, la cual afirma que “cualquier cosa útil es una verdad” y alardea de que ella es una filosofía por encima de las clases. Pero, de hecho, es idealismo subjetivo de cabo a rabo. El pragmatismo niega totalmente la objetividad de la verdad y no reconoce que la práctica de los cientos de millones de integrantes de masas es el único criterio para examinar una verdad. Según esta filosofía, el que una cosa sea correcta o errónea está determinado por si es útil para la burguesía. De acuerdo con este reaccionario concepto sobre la “verdad”, los rumores y los sofismas, que son útiles para urdir intrigas y conspiraciones, son una verdad; la brutal explotación a los trabajadores, que es beneficiosa para la burguesía, es una verdad, y la teoría de la extinción de la lucha de clases y la teoría de las fuerzas productivas, que son provechosas para la restauración del capitalismo, también son una verdad. Obviamente, esta filosofía que hace apología de la burguesía y el sistema capitalista, es sumamente absurda y reaccionaria. Precisamente debido a que defiende los intereses de la burguesia y tiene cierto carácter engañoso, se adapta a las necesidades de los revisionistas en su afán por practicar la restauración y el retroceso. Estos revisionistas recogen con frecuencia esta gastada arma del arsenal ideológico de la burguesía para atacar al proletariado. Teng Siao-ping estimuló el trabajo individual y rehusó el camino socialista en nombre de “aumentar la producción“; negó el camino de “rojo y calificado” y se pronunció por ser “experto sin conciencia socialista” bajo el pretexto de que este último es “útil”; se opuso al intrépido espíritu revolucionario del proletariado en el derrocamiento a la burguesía y todas las demás clases explotadoras y propició el “valiente” espíritu de la burguesía en sus ataques contra el proletariado, arguyendo que esto “puede resolver problemas“. ¿No son todo esto basuras pragmáticas burguesas? Para combatir el socialismo, Teng Siao-ping llegó al extremo de apelar al pragmatismo, rechazando por completo el criterio objetivo de la verdad y las leyes objetivas del desarrollo social y desechando el método marxista del análisis de clase. Esto muestra hasta qué grado ha degenerado.
El socialismo y el capitalismo son diametralmente opuestos. Entre ellos existe siempre una lucha inconciliable. El desenlace de esta lucha sólo puede ser el crecimiento de uno y la eliminación del otro, y el “devorar” el uno al otro. Pero todos los revisionistas tratan de abolir esta lucha. Justamente como el Presidente Mao ha dicho, “los revisionistas niegan las diferencias entre el socialismo y el capitalismo, entre la dictadura del proletariado y la dictadura de la burguesía. Lo que propician es, de hecho, no la línea socialista sino la linea capitalista“. (“Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda“). Teng Siao-ping propagaba antes “gato blanco o gato negro” y ahora viene con “tomar las tres instrucciones como clave“. Esto prueba que él ha impulsado persistentemente una línea capitalista, o sea, una línea revisionista. Esta línea niega que la lucha entre el proletariado y la burguesía constituya la contradicción principal en la sociedad socialista y que el revisionismo sea el peligro principal en esta sociedad; trata de revocar los veredictos justos sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria y ajustarle las cuentas, con el fin de convertir el sistema socialista en capitalista y reemplazar la dictadura del proletariado por la de la burguesía.
Hay que conceder importancia al papel desempeñado por las maestros por ejemplo negativo. Todos los revisionistas, nuevos o viejos, recurren invariablemente a la táctica de usar términos abstractos y ponerlos por encima de las clases, con el propósito de confundir la línea dernarcatoria entre el socialismo y el capitalismo, entre la dictadura del proletariado y la de la burguesía, y proceder a sustituir la línea marxista-leninista con una revisionista. A fin de oponerse a la transición de la revolución de nueva democracia a la revolución socialista, Liu Shao-chi hizo lo imposible por difundir que “la explotación capitalista, en lugar de ser errónea, tiene sus méritos” y que “mientras mas personas sean explotadas, mayor será el beneficio para el pueblo”. Con ello intentaba socavar la revolución socialista. Esto nos muestra por ejemplo negativo que es muy importante trazar una línea definida en la cuestión de la lucha de clases y la lucha entre las dos líneas.